sábado, 13 de junio de 2009

Cómo estudiar Cabalá


El objetivo básico de la Cabalá es el logro de la espiritualidad. Para ello sólo se necesita la instrucción correcta. Quien estudie Cabalá correctamente progresará sin esforzarse, pues no puede haber coerción en la espiritualidad.

No debemos olvidar que la meta del estudio es descubrir la conexión entre uno mismo y lo que está escrito. Por eso, los cabalistas volcaron en sus textos sus logros y experiencias, no para adquirir conocimiento acerca de cómo está construida y cómo funciona la realidad, de lo cual se encarga la ciencia. La intención de los textos cabalísticos es permitir el entendimiento y la asimilación de la verdad espiritual.

Si alguien se acerca a los textos para obtener espiritualidad, éstos se convertirán en una fuente de Luz y lo corregirán. Si se acerca a ellos para obtener sabiduría, serán para él tan sólo sabiduría. La fuerza que cosechará y el ritmo de su corrección serán proporcionales a su necesidad interna.

Esto significa que, si estudiamos correctamente, cruzaremos la barrera entre este mundo y el mundo espiritual. Ingresará a un ámbito de revelación interior, alcanzando la Luz. Esto se conoce como la " bella señal". Si no se logra, significa que hemos sido negligentes en la calidad o en la cantidad de nuestros esfuerzos; no nos esforzamos lo suficiente. No se trata de cuánto estudiamos, sino de cuán ocupados estábamos en nuestros estudios. Si experimentamos este deseo, podremos lograr la espiritualidad. Sólo entonces se nos abrirán las puertas del cielo para penetrar en otra realidad o dimensión. Un estudio correcto de la Cabalá nos permitirá acceder a este nivel.

Abrazar la Cabalá no implica simplemente evitar las cosas lindas para no provocar los propios deseos. La corrección no proviene del autocastigo, sino que resulta de la realización espiritual. Cuando uno logra la espiritualidad, aparece la Luz y lo corrige.

Este es el único cambio real. Todos los demás son hipócritas. Te equivocas si crees que adoptando un aspecto agradable lograrás la espiritualidad. No sobrevendrá la corrección interior, pues sólo la Luz puede corregir. El propósito del estudio es invitar a la Luz correcTorá. Por lo tanto, cada uno debería trabajar sobre sí mismo para lograrlo.

La presencia de cualquier presión o cualquier tipo de reglas o regulaciones obligatorias, revela la mano del hombre y no de los mundos superiores. Además, la armonía interna y la tranquilidad no son prerrequisitos para el logro de la espiritualidad; aparecerán como resultado de la corrección. Pero no debemos creer que esto sucederá sin esfuerzo de nuestra parte.

El camino de la Cabalá rechaza absolutamente cualquier forma de coerción. Garantiza una mirada a la espiritualidad, llevándonos a preferirla por encima del materialismo. Luego, concretamos ese deseo apartándonos de las cosas materiales a medida que éstas dejan de ser atractivas o necesarias.

Estudiar la Cabalá de forma incorrecta, aún con las mejores intenciones, puede alejarnos de la espiritualidad. Este tipo de estudiante fracasará inevitablemente.

Es por eso que en la antigüedad se prohibió el estudio de la Cabalá a quien no estuviera preparado para ello, a menos que fuera bajo circunstancias especiales. Los maestros tomaban todas las medidas necesarias para asegurar que sus alumnos estudiaran correctamente por lo que los estudiantes eran sometidos a ciertas restricciones.

Baal Hasulam describe estas razones al comienzo de su Introducción al Estudio de las Diez Sefirot. Sin embargo, si comprendemos estas limitaciones como condiciones para la comprensión correcta de la Cabalá, veremos que buscan evitar que los estudiantes tomen un camino equivocado.

Lo novedoso es que ahora contamos con más de un lenguaje, mejores condiciones y una determinación más fuerte para el estudio de la Cabalá. Dado que las almas sienten la necesidad de estudiarla, cabalistas como Baal Hasulam han escrito comentarios que nos permiten estudiar sin errores. Ahora, cualquiera puede estudiar Cabalá mediante sus libros.

Para estudiar adecuadamente, se recomienda a los estudiantes concentrarse sólo en los escritos del Ari y Ashlag (Baal Hasulam y Rabash) en sus versiones originales.

Entre los lenguajes que estudian los mundos espirituales, entre la Biblia (que incluye los cinco libros de Moisés, los Escritos y los Profetas) y la Cabalá, ésta última es la más útil y directa. Quienes la estudian no pueden errar en su comprensión. No usa los términos de este mundo, sino que posee un diccionario especial que indica directamente las herramientas espirituales para los objetos y fuerzas espirituales y su correlación.

Constituye por lo tanto el idioma más útil para que el estudiante progrese interiormente y se autocorrija. No corremos riesgo de confundirnos si estudiamos los escritos del Baal Hasulam.

Hace cientos de años, era imposible encontrar libros de o sobre Cabalá. Esta se transmitía exclusivamente de un cabalista a otro, sin llegar nunca al hombre común. Hoy tenemos la situación inversa. Se desea que el material circule entre todos, convocando a todos a participar de este estudio. Al profundizar en estos libros, crece el deseo de espiritualidad, por lo cual la Luz Circundante, el mundo real oculto para nosotros, comienza a reflejar sobre quienes desean acercarse, un encanto especial de espiritualidad que los hace anhelar más y más.

La espiritualidad se logra estudiando los libros correctos, es decir, libros escritos por un auténtico cabalista. Los textos de la Biblia son textos de Cabalá. Son libros que los cabalistas se escribieron unos a otros para intercambiar ideas y ayudarse mutuamente en el estudio. Quien posea sentimientos espirituales podrá comprobar que estas obras le ayudan a continuar su crecimiento y desarrollo. Es como realizar una visita guiada a un país extranjero. Con la ayuda de un libro de referencia, el viajero puede orientarse mejor y encontrar su paradero.

Necesitamos textos adecuados a nuestras almas, escritos por cabalistas de nuestra generación o de la anterior, pues en cada generación descienden distintos tipos de almas que requieren diversos métodos de enseñanza.

El estudiante debe tener cuidado al elegir su maestro de Cabalá. Ciertos autodenominados "cabalistas" enseñan incorrectamente, por ejemplo, que la palabra "cuerpo" se refiere a nuestro cuerpo físico, o que la mano derecha simboliza la caridad y la izquierda la valentía. Esto es exactamente lo que tenían en mente los cabalistas y la Biblia con la estricta prohibición: “No harás para ti escultura, ni imagen alguna de cosa…” (Deuteronomio 5, 8)

Por qué hay quienes interpretan y enseñan de esta manera? Primero que nada, ellos mismos no comprenden el lenguaje cabalístico de las ramas [Ver el capítulo “El Lenguaje de los cabalistas: Ramas”]. Si hubiera una conexión directa entre las fuerzas espirituales y nuestros cuerpos físicos habría sido posible enseñar a las personas a ser exitosas en la vida y a sanar su cuerpo desde el punto de vista físico mediante la espiritualidad.

Es cierto que las personas se ven atraídas por la sabiduría de la Cabalá con la esperanza de ser más exitosas. Todos hemos sido creados con el deseo de recibir placer. Es nuestro instinto básico, pero a través de la instrucción, algunos de nosotros podemos alcanzar la espiritualidad y la eternidad. Otros, sin la apropiada instrucción, viven bajo la ilusión que han logrado la espiritualidad y, en realidad, lo que han hecho es perder la oportunidad de alcanzarla en esta vida.

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