jueves, 25 de junio de 2009

Pesaj (Pascua)


día festivo de Pascua encarna el éxodo del hombre de la sensación de nuestro mundo a la sensación del mundo espiritual. Durante nuestra vida, varios eventos no placenteros vienen hacia nosotros de alguna parte. Estos llegan de los mundos superiores y descienden sobre nosotros en nuestro mundo. Estamos tratando de reaccionar a ellos de alguna forma pero no sabemos exactamente cómo hacer esto porque no entendemos sus causas.

De manera muy importante, no vemos las consecuencias de nuestros pasos debido a que ellos también van al Mundo Superior. Somos como gatitos ciegos en medio de una cadena que no tiene idea dónde comienza y donde termina. Debido a esto, no podemos aprender de nuestras propias acciones sin ver resultados y por lo general, actuamos completamente sin sentido desde la perspectiva de la perfección de vida eterna.

A fin de sacar al hombre de esta condición hay una muy clara metodología científica, con un extensivo conjunto de instrumentos matemáticos y lógicos. Esto es llamado Cabalá y con su ayuda, un hombre puede empezar a sentir el Mundo Superior donde todos los eventos empiezan y después descienden sobre nosotros y los resultados de nuestras acciones regresan también. Una comprensión de este Mundo Superior es la única salvación para el hombre, la única cosa que no tenemos es la habilidad de ver el universo entero en su verdadera forma.

Tal condición del hombre en su verdadera realidad está escondida de él y es llamada el Exilio de Egipto de lo espiritual, en otras palabras, el Exilio de Egipto es una condición del hombre que sólo siente nuestro mundo. Todos nosotros estamos en exilio pero necesitamos una muy clara sensación de éste como tal.

¿Cómo se alcanza la sensación del mundo entero?, ¿cómo ver todas las acciones de principio a fin?, ¿cómo entender todo lo que está pasando, controlarlo, conectar todos los estados antes del nacimiento en este mundo con la vida entera en este mundo, vida después de morir? Esto es lo principal que la Cabalá enseña: cómo cerrar el ciclo entero de la eterna existencia del hombre, su propio “yo”. La Cabalá abre los ojos de uno mismo para poder ver el Mundo Superior y actuar con completa santidad.

El principio de la sensación del hombre de los mundos espirituales es llamado el Éxodo del Cautiverio de Egipto. El camino entero de un hombre es el camino para dominar el Mundo Superior. El camino para recibir un vaso espiritual consiste en siete atributos (Sefirot) y la corrección de éstos. Cada uno de esos atributos en su oportunidad consiste en siete sub-pasos.

Un hombre recibe todos esos 49 atributos sin corregir. El debe gradualmente corregirlos dentro de sí mismos y mientras corrige esos 49 atributos, está dominando el mundo espiritual paso a paso, empezando a sentir éstos más y más. El universo completo aparece ante él de acuerdo al grado de su corrección de los 49 atributos.

Un hombre empieza a sentir el mundo espiritual al comparar sus propios atributos con los de los mundos espirituales, él se comprende a sí mismo, sus pequeños deseos egoístas, su disposición a discusiones, peleas, robo, acciones de males menores, traición, búsqueda de injusticia. En contraste entre sus atributos y la comprensión de lo espiritual, un hombre empieza a odiar sus atributos. Precisamente este odio hace que pida al Creador que cambie esos atributos despreciables por virtudes espirituales.

La gente que ha experimentado muerte clínica y que ha estado ligeramente cerca de encontrar los sentimientos del mundo espiritual, se ha transformado en más amable, más transparente y más altruista al regresar a nuestro mundo. El aborrecimiento de un hombre por sus atributos personales hace que corte con ellos para que pueda utilizarlos para hacer buenas obras.

Cuando el hombre empieza a sentir al Creador, se eleva alto y más alto, viendo el universo cada vez en mayor volumen, viendo las causas y consecuencias localizadas en los mundos superiores. Aquellos que aún residen en nuestro mundo pueden corregirse a sí mismos espiritualmente si lo desean. El salir de nuestro mundo a la espiritualidad es algunas veces alcanzado a través de tres a cinco años de estudiar Cabalá.

Todas las acciones que un hombre cumple en el mundo espiritual para sus correcciones internas son llamadas Mandamientos (Mitzvot). Como por ejemplo, el mandamiento del sacrificio, el cual significa que un hombre sacrifica parte de su egoísmo natural, en orden de corregirlo y dentro de este deseo altruista corregido él recibe la Luz más alta, la sensación del Creador, lo cual es llamado la Torá.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada