miércoles, 3 de junio de 2009

¿Por Qué La Cabalá?


Aquél que posee un deseo por la espiritualidad difiere de aquél otro que persigue placeres mundanos y humanos (las etapas del deseo 1, 2, 3 y 4 descritas arriba). Nosotros ya sabemos cómo cubrir nuestras necesidades mundanas y humanas, pero cuando se despierta ese deseo por la espiritualidad, ya no tenemos idea de cómo calmar este nueva necesidad.
La mayoría de las personas que poseen un deseo por la espiritualidad hoy en día no están siquiera enteradas de que lo tienen. Algunas de ellas pueden incluso expresar desprecio por la palabra “espiritualidad” creyendo que es algo no-realista e inaccesible. Tales personas sienten que sus vidas están vacías y carentes de sentido, sin saber que esto se debe justamente a este nuevo y más evolucionado deseo por la espiritualidad que se ha despertado en ellas. Están inconscientes de que ésta es la razón de su insatisfacción y su descontento ante la vida.
Cuando niños, muchas personas se hacen la siguiente pregunta: “¿Para qué estoy viviendo?”. Pero a medida que pasan los años, nos inundan otros deseos y tentaciones que nos alejan de esta interrogante, y la necesidad de encontrar una respuesta genuina a ella termina desvaneciéndose.
Sin embargo, en algún punto el deseo por la espiritualidad se despierta, y con él también lo hacen las preguntas. Aquéllos que insisten en encontrar las respuestas llegan a la Cabalá, que fue designada específicamente para proveer el camino hacia esas respuestas.

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