viernes, 26 de junio de 2009

Principios fundamentales de la Cabalá


No sabemos nada sobre el Creador, excepto Su voluntad para crearnos y darnos el placer. Sobre Su mecanismo, el deseo del placer no provino de nada.

La voluntad del Creador de la creación es llamada Keter (corona), ya que rodea como una corona Su voluntad para darnos el placer. La creación de Keter puede ser imaginada como una vasija (Kli) lista para conseguir el placer, o la Luz del Creador (Or). Este punto de la creación es llamado Jojmá (sabiduría) y el placer que llena el Kli es llamado Or Jojmá (Luz de sabiduría).

Ya que el deseo del placer es el único deseo humano, el Creador nos dirige usándolo. En muchos países en los días calurosos del verano vemos a vendedores de sandía conduciendo coches o carretillas modestas y buscando compradores. ¿Por qué estos hombres trabajan tan duramente bajo el ardiente sol? El Creador les dió deseo de llevar el placer a sus familias, pero ellos también llevan el placer a los demás vendiendo la jugosa fruta. Así la Luz da a la criatura no sólo el placer en sí mismo, sino también la capacidad de dar el placer a los demás. Pero la criatura (Kli) rechaza tener esta capacidad. El placer de la negación voluntaria de recibir la Luz se llama Or Chassadim. Esta etapa del desarrollo de la criatura es llamada Biná.

Pero la vida es imposible sin la Luz (Or Jojmá). La nueva forma de la criatura (Biná) comienza a recibir una mínima porción de la Luz y de ahí es transformada en una clase nueva llamada Zeir Anpin. El posterior desarrollo de la criatura trae un deseo nuevo de disfrutar de la Luz y llega a ser un objeto nuevo: Maljut (el Reino, es decir el reino del deseo).

A continuación, se detallan las etapas siguientes de la Creación y del desarrollo de la criatura (Kli):

l. Keter: La voluntad del Creador para crear Kli y darle placer.

2. Jojmá: Deseo de placer resultante de la Luz.

3. Biná:. El placer no de la Luz sino de su devolución al Creador.

4. Zeir Anpin (Z"A): Recepción de alguna porción de Or Jojmá necesaria para la vida normal.

5. Maljut: Sintiendo la importancia de Or Jojmá, Z"A desea recibir esta Luz y así se convierte en Maljut, siendo Maljut el único y verdadero Kli (la criatura), porque desea para sí mismo recibir el placer entero del Creador. Las formas anteriores no son Kli verdadero, sino solamente las etapas de su desarrollo. La voluntad del Creador es crear el Kli al que le gustaría disfrutar de Su Luz. Maljut lleno de la Luz se llama Olam Ein Sof (el mundo sin fin). El movimiento es el deseo dado al nacer a las criaturas (Kli) próximas. El tiempo es una cadena desde la causa (el deseo primario) al efecto (el deseo secundario). Olam Ein Sof significa una vasija llena de placer sin ningún límite, es decir, el deseo insatisfecho. Esto es la condición de Kli-Maljut. Por lo tanto, desde el punto de vista del Creador, Maljut es la terminación del programa de Creación.

El objetivo de la Creación es crear una cosa nueva: la criatura y llenarla con un placer inmenso y absoluto. De esta forma, el Creador ha dado a la criatura un gran deseo de recibir el placer.

"El deseo de recibir", Ratzon Lekabel (R"K) puede ser imaginado como un vasija (Kli) que tiene una capacidad proporcional a la capacidad del deseo y al placer recibido, a la cantidad de Luz que llena la vasija. La Luz que viene del Creador había existido desde antes de la Creación. Esta Luz es una naturaleza integral del Creador. En cuanto al deseo de recibir el placer, el Creador mismo no tiene, sino que lo da a las criaturas. Todos los mundos no son nada más que diferentes formas de demostrar el deseo de recibir y disfrutar de la Luz del Creador.

Siendo todos nosotros partes de Kli-Maljut, deseamos recibir alimento, calor y otros placeres, así como pequeñas porciones de Luz en nuestro mundo. Somos perfectos desde el punto de vista del Creador, pero debemos ir a través de un camino largo de mejora para sentir los mundos espirituales.

Cada criatura tiene el único deseo de disfrutar. Así, dando un programa al hombre, cambiando cosas necesarias durante su vida, el Creador evoca ciertas acciones; pero, le parece al hombre como si actuara por sí mismo, bajo su voluntad y opción. Cuando el hombre comprende la dependencia de su comportamiento sobre los deseos de su cuerpo y comienza a luchar contra su cuerpo, puede liberarse de los deseos del cuerpo y pasar al mundo espiritual, para vivir conforme a las cosas necesarias de su alma. El placer es el resultado de llenar el Kli con la Luz. Es sólo una pequeña chispa de Luz espiritual en nuestro mundo. Esta chispa, llamada ner dakik, puede ser encontrada en cosas diferentes y es por eso que estas cosas nos atraen a los placeres ocultos allí.

La posibilidad de placer o de liberación de sufrimiento, es el único motivo poderoso para todos nuestros pensamientos y emociones. No podemos pensar o actuar de manera diferente debido a nuestra naturaleza egoísta. En cuanto a los mundos espirituales, consisten en kelim (el plural de Kli) altruistas capaces de actuar a pesar de su naturaleza. Si un hombre comprende su propio egoísmo como un mal que no le trae nada más que sufrimiento, él puede pedir al Creador cambiar su naturaleza, por ejemplo, para darle poder de ser en realidad libre.

Todos los deseos de las criaturas, son de hecho uno: el deseo de la Luz. El Creador nos gobierna gobernando nuestros deseos. Comprendiendo la carencia de algo, el Creador nos obliga a actuar y a esforzarnos por las cosas de las que carecemos en nuestra vida. Se dice que "el amor y el hambre gobiernan el mundo”. Esto significa que todas las acciones humanas están determinadas. Si el Creador no diera a la madre el placer de la lactancia, los bebés pasarían hambre. Nadie debería moverse de su lugar, si no para buscar mejores condiciones. La evolución, el progreso, la búsqueda espiritual, todo esto refleja nuestra inclinación a encontrar la satisfacción de nuestros deseos.

En cuanto a los deseos mismos, nos son dados por el Creador sobre el programa de nuestro desarrollo que tiene su objetivo en abandonarnos al placer absoluto. La Cabalá es necesaria para la humanidad, porque está relacionada con el objetivo y el plan de la Creación, con la recompensa humana para el rescate del egoísmo. Dos poderes de desarrollo humano obligan al hombre a buscar ese objetivo: el sufrimiento del momento y el placer esperado en el futuro. Estas dos fuerzas se parecen a dos locomoTorás que tiran de un tren sobrecargado: la primera delante del tren, y la segunda, detrás de él.

Sobre la voluntad del Creador, la humanidad finalmente llegará a la condición de la mejoría absoluta, esto significa que se desarrollará desde el egoísmo al altruismo. Y la Cabalá ayuda a cada uno de nosotros a encontrar nuestro propio camino para esta condición.

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