miércoles, 17 de junio de 2009

¿Quién soy yo?


Abre un poco tu corazón para mí y abriré el mundo para ti"
(El Libro del Zohar)

¿Quién soy y por qué propósito existo?, ¿cómo hemos aparecido aquí y hacia adónde vamos?, ¿no es posible que hayamos estado en este mundo antes?, ¿cómo podemos conocernos a nosotros mismos y al universo?, ¿por qué sufre el hombre, y acaso es posible evitar el sufrimiento?, ¿cómo encontrar la paz, la satisfacción y la suerte?, ¿cómo podemos lograr tranquilidad, plenitud, felicidad?

Mucha gente en cada generación ha intentado encontrar respuestas a esas preguntas de forma persistente. El hecho de que esto ocurra de generación en generación indica que todavía no se han encontrado respuestas satisfactorias. Estudiando la naturaleza, el cosmos, encontramos que todo los que nos rodea existe y funciona de acuerdo a reglas estrictas e intencionadas.

Considerándonos a nosotros mismos como la culminación de la Creación natural, encontramos a la humanidad como si estuviera fuera del sistema.

Por ejemplo, al ver la manera sabia y lógica en que la naturaleza ha creado cada parte de nuestro organismo, al ver el propósito preciso que tiene cada una de las células del cuerpo, somos incapaces de responder a la pregunta: ¿cuál es el propósito de este organismo viviente?

Todo lo que nos rodea está impregnado de la relación causa y efecto: nada se crea sin un propósito. En el mundo de los cuerpos físicos hay leyes definidas de movimiento, dinámica, rotación, etc. Una lógica similar existe en la plantas y en el Reino Animal. Pero la pregunta primordial, ¿por qué propósito existe todo esto?; es decir, no sólo nosotros mismos sino también el mundo que nos rodea, todavía permanece sin respuesta. ¿Existe una persona en el mundo que nunca, al menos una vez en su vida, se haya preocupado por esto?

Las teorías científicas existentes sostienen que el mundo es gobernado por leyes físicas invariables que somos incapaces de cambiar. Nuestro simple propósito cosiste en utilizar sabiamente esas leyes para vivir bien unos 70 ó 120 años de nuestra vida, preparando el terreno, literal y figuradamente, para las generaciones futuras. ¿Pero, a fin de qué?

¿Evolucionó la humanidad a través de la evolución de formas simples?, o ¿fue la vida traída de otros planetas?, o ¿no tiene eso ninguna relevancia?

Hay dos fechas, nacimiento y muerte, y todo lo que ocurre entre ambas es único, por consiguiente, precioso. ¿O es a la inversa?, ¿es la vida nada si después de ésta hay un final, oscuridad, precipicio?, ¿dónde está la sabia naturaleza lógica, que todo lo observa, que nada crea en vano?, o ¿existen leyes y objetivos que todavía no se han descubierto?

Nuestro estudio del mundo es en esencia el estudio de la reacción del mundo a nuestras acciones, aquello que percibimos a través de nuestros cinco sentidos, vista, oído, gusto, tacto, olfato, o por instrumentos que aumentan su alcance. Todo lo que está mas allá de nuestros estudios no lo percibimos en absoluto y no existe en lo que respecta a nosotros. Es más, todavía somos incapaces de darnos cuenta de la carencia de un sentido, de la misma forma en que no extrañamos un sexto dedo o en la forma en que es imposible explicar la vista a alguien que nació ciego. Por esta razón el hombre nunca descubre las formas ocultas de la naturaleza, por los métodos a su disposición.

De acuerdo a la Cabalá, el mundo espiritual existe pero no es percibido por los órganos de los sentidos; nuestro universo es una pequeña parte de este mundo ubicado en el centro, y nuestro planeta, la Tierra, es su centro interno. Este mundo de información, pensamientos y sentimientos, nos afecta a través de leyes (perceptibles) de la naturaleza y el azar, nos pone en ciertas situaciones que determinan la forma en que actuamos.

No tenemos influencia en asuntos como el tiempo y lugar de nuestro nacimiento, o quiénes vamos a ser, a quién vamos a conocer en nuestra vida, qué consecuencias van a tener nuestras acciones.

De acuerdo a la Cabalá, hay cuatro tipos de conocimiento disponibles al hombre, los cuales debe comprender:

l. El estudio de la Creación y el desarrollo de los mundos: Como el Creador lo ha creado, como el mundo espiritual y el material interaccionan, es el propósito de la creación humana.

2. El funcionamiento : Estudio de la naturaleza humana , de su conexión con el mundo espiritual , conocida también como Cabalá práctica.

3.El circuito de las almas: El estudio de la naturaleza de cada alma y sus recorridos. Cómo el hombre actúa en esta vida y en las siguientes. Cuál es el propósito del descenso de un alma en un cuerpo y por qué cierto cuerpo recibe cierta alma. También trata de la historia de la humanidad como resultado de cierto orden y transferencia de las almas.

4. El gobierno: El estudio de nuestro mundo, objetos inanimados, plantas y animales, su naturaleza y su rol; cómo ellos son gobernados desde el mundo espiritual. El gobierno supremo y nuestra percepción de la naturaleza, del tiempo, del espacio. El estudio de los poderes supremos que mueven los cuerpos materiales hacia un cierto punto. ¿Es posible adivinar el misterio máximo de la vida humana sin preguntarse acerca de su fuente? Cada hombre trata de reflexionar acerca de esto.

Una búsqueda del propósito y del sentido de una vida individual, así como la vida de la humanidad en perspectiva es el asunto central de la vida espiritual del hombre. Desde la mitad del siglo XX, hemos observado un renacimiento de la orientación religiosa de la humanidad.

El progreso tecnológico y los cataclismos mundiales que han dado nacimiento a todo tipo de teorías filosóficas que no le han dado al hombre satisfacción espiritual. ¿Cómo lo explica la Cabalá?, de todos los placeres existentes nuestro mundo sólo ha recibido una pequeña chispa. Su presencia en los objetos materiales nos da placer. En otras palabras, todas las sensaciones agradables que el hombre experimenta en las diversas situaciones y que son causadas por diferentes cosas, son sólo posibles debido a la presencia de esta chispa. Es más, al pasar el tiempo el hombre tiene que continuar buscando nuevos objetos de placer con la esperanza de experimentar placeres cada vez más grandes, sin saber que todos esos objetos no son más que las cortezas (corazas, conchas, cubiertas) y que la esencia de Ner Dakik permanece igual.

Hay dos formas de traer a la persona a la absoluta satisfacción a través de la realización de la necesidad de elevar el espíritu sobre la materia: (1) La vía de la Cabalá, (2) La vía del sufrimiento.

La primera vía es el estudio de la Cabalá, a través del cual el hombre puede liberarse poco a poco del egoísmo. La segunda vía es usual: sentir repentinamente un sentimiento de hambre espiritual y buscar una fuente de satisfacción. Solamente podemos aconsejar a los lectores el seguir la vía de la Cabalá a tiempo y no esperar por la vía del sufrimiento.

Este sitio web que en forma simple presenta los principios de la Cabalá, está basada en la obra del prominente cabalista rabino Ashlag (1885-1955). El rabino Yehuda Ashlag nació en Varsovia, viniendo al Israel en 1921. Escribió siete importantes libros sobre la Cabalá, incluyendo un comentario sobre la principal obra cabalística, el "Zohar" y dos colecciones de tratados populares sobre el tema. Su hijo mayor, el rabino Baruj Shalom Ashlag (1906-1991) continuó su obra, y quien escribe Rav Dr. Laitman tuvo la suerte de ser su discípulo.

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